El asma felina es una condición inflamatoria crónica de las vías aéreas inferiores. Reconocer sus síntomas a tiempo y administrar el tratamiento inhalado adecuado transforma la calidad de vida de tu mascota.
El asma suele confundirse con "intentos de expulsar bolas de pelo". Aprende a diferenciar la postura corporal y el estado fisiológico interno.
El gato se agazapa pegando el pecho al suelo, extiende el cuello completamente hacia adelante y mantiene los codos hacia afuera.
Pasa el cursor o toca para observar cómo la inflamación y la acumulación de mucosidad reducen la luz bronquial dificultando el paso del aire.
Bronquio Astmático: Broncoconstricción severa + Edema + Mucosidad.
Las crisis astmáticas son desencadenadas por alérgenos e irritantes ambientales que activan una respuesta inmune exagerada.
Arenas de bentonita con polvo sílice irritan al excavar.
Humo de tabaco, chimeneas e inciensos en espacios cerrados.
Ambientadores, desinfectantes en spray y perfumes fuertes.
Alérgenos de temporada y polvo acumulado en alfombras.
Cambios bruscos de temperatura y situaciones de alto estrés.
El indicador clínico más fiable en casa. Cuenta los movimientos del tórax durante 1 minuto mientras tu gato duerme plácidamente.
Desliza para simular las respiraciones por minuto (RPM) de tu gato:
Haz clic en el botón cada vez que el tórax del gato se eleve mientras duerme:
Los medicamentos inhalados (como la fluticasona) actúan directamente en los pulmones sin efectos secundarios sistémicos significativos.
Reta y agita el inhalador de dosis medida (MDI) durante 5 a 10 segundos antes de conectarlo a la cámara.
Aplica suavemente la mascarilla sobre la nariz y boca del gato asegurando un sellado hermético pero cómodo.
Presiona el inhalador una vez para liberar la dosis y mantén la mascarilla mientras el gato respira de 7 a 10 veces.